Así fue como un día apareció por mi casa con su cámara de vídeo en mano y dispuesta a todo para cumplir su fantasía, pusimos la cámara de vídeo en un buen lugar para que el alguno sea casi perfecto para que el vídeo se pudiera ver lo mejor posible!, así me la monté hasta el fondo y en cada arremetida la zorra gritaba cada vez más!, al parecer el morbo de grabarse la ha puesto a mil, hasta que por fin nos corrimos ambos para terminar este vídeo casero! |